Beber puede empezar como una forma de desconectar, dormir o reducir ansiedad. Si el consumo se ha vuelto difícil de controlar, provoca conflictos, culpa o problemas de salud, conviene revisarlo.
La intervención no parte de etiquetas ni de reproches. Evaluamos el patrón de consumo, sus desencadenantes, el sueño y el estado de ánimo para acordar objetivos realistas: reducir con seguridad o dejar de beber.
En NODUS ofrecemos evaluación clínica online y un plan individualizado de seguimiento.